Las tendencias petfriendly ganan espacio en nuestro país y en el mundo. Hay para todos los gustos, supermercados, cines, comercios, centros comerciales y bares que aceptan la visita de un amigo de cuatro patas.

Bien domesticados, son amigables, buenos y compañeros, pero ¿es sano llevarlos también a dormir con nosotros? Hay personas que aún prefieren mandarlos a la perrera, pero hay una gran parte de la población que considera al animal como su hijo o un miembro más de la familia.

Según una investigación realizada por Clínica Mayo de Minnesota – Estados Unidos, revelaron que no es buena idea subirlos a la cama ni tampoco compartir la habitación. Demostraron que no es conveniente dormir con perros o gatos ya que, según estudios, empeora la calidad del sueño de las personas durante la noche, indicando que un 80 por ciento de los individuos que durmieron con ellos sufrieron deficiencia y problemas de conciliación del sueño.

En la Argentina, para Miguel Onofrio Longo, médico veterinario especializado en homeopatía, el panorama es totalmente distinto. Señala que,si bien hay muchas personas que poseen diversos prejuicios a la hora de invitar a subir a un animal al lugar de descanso, no hay riesgos ni inconvenientes mientras se tengan los cuidados que este merece.

“Teniendo todas las precauciones, el baño,el plan sanitario completo y la desparasitación interna y externa, no habría ningún tipo de problema de que convivan en la cama con nosotros y los niños pequeños”, destacó. “Tenemos más posibilidades de contagiarnos cosas peligrosas en la calle, ni siquiera cuando ellos nos dan besos en la cara estamos en peligro porque ahí tampoco transmiten ninguna enfermedad”, aseguró el veterinario homeópata.

Por otro lado, Andrea Falconier (MN 98.319), médica del Hospital General de Agudos Ramos Mejía, también asegura que, mientras se tengan los recaudos pertinentes, es aceptable compartir con ellos la cama. “Traen mucha tranquilidad, desestresan y está comprobado porque existen estudios de acompañamiento de animales en salas de oncología pediátrica, son muy necesarios”, explica a Con Bienestar.

Cabe mencionar que, no todas las visiones de esta temática son coincidentes con una misma postura. Gustavo González Marín, médico veterinario con un magister en salud animal y epidemiología, sostiene que la tendencia de hoy radica en humanizar demasiado a los “compañeros de vida”, otorgándoles espacios que no son habituales y que a futuro terminan generando problemas de comportamiento.

“Te puede pasar que el perro tome un espacio como la cama o el sillón y cuando lo quieras sacar te muestre los dientes o muerda”, expresó. “Desde la higiene tampoco está bueno porque cuando salen a la calle toman contacto con gérmenes, microbios, parásitos y es algo que cargan consigo en el pelo, patas y boca, siendo alta la probabilidad de contagiarse algo”, culminó.

El médico epidemiológico destaca que lo mejor es generar un espacio para compartir con ellos, ya sea una manta o colchoneta y que cuando se los deja pasar, sea ese su lugar donde compartan nuestra energía.

Para diferir de una postura específica y centrada, consultamos también al doctor Juan Enrique Romero, médico veterinario de las “estrellas caninas”. En diálogo con él, enfatizó en que el tema sanitario estaría descartado ya que ellos salen a la calle tanto como las personas, y además se refirió a que los animales de compañía luchan por obtener seis recursos a lo largo de su vida: Alimentación, agua, pareja, individuo favorito, juguete y un lugar de descanso. “Si alteramos alguno de ellos, lo van a defender con sus ´armas´, por eso sería desaconsejable que un perro duerma en el mismo lecho que el ser humano, porque es uno de los recursos por los cuales él pelea”, remarcó.