El presidente compartió una reflexión sobre el poder de una actitud positiva a propósito de la que ha sido su consigna de campaña y gobierno: “Sí, se puede”. Y dijo que hasta el Libertador pensaba así. El candidato peronista le respondió que no “hizo nada heroico”.

El presidente Mauricio Macri compartió este domingo en sus redes sociales una reflexión. Fue sobre la última semana en la que encabezó varias marchas del “Sí, se puede” de cara a las elecciones del 27 de octubre. El texto se titula “El poder del sí”. Y en una parte el mandatario compara su intención de revertir el resultado de las Primarias, con la lucha del general José de San Martín por la Independencia. El hilo de Twitter provocó distintas reacciones, entre ellas la del candidato peronista Alberto Fernández que lo corrigió de forma contundente: “Nada heroico hizo usted”.


“«Sí, se puede» es una oración sencilla y poderosa. (…) Nuestros héroes y heroínas, en cualquier momento de la historia, fueron personas que, llenas de incertidumbre, avanzaron diciéndose a sí mismas «Sí, se puede». ¿Qué creen que pensaba San Martín al cruzar la Cordillera de los Andes? ¿No, no se puede? o ¿Sí, sí se puede?”, planteó Macri este domingo en Twitter, a lo que Fernández le respondió: “Presidente: nuestros héroes, con San Martín a la cabeza, lucharon por librar a nuestra Patria y a nuestro continente de una monarquía que nos sometía. Usted solo supo entregar al país al FMI y a acreedores externos. Se podía hacer otra cosa. Nada heroico hizo usted”.

El poder del “sí”

Este domingo, como cierre de una semana de actos de campaña en distintas ciudades del país –entre ellas cuatro santafesinas–, el presidente, que busca la reelección, compartió en Twitter un texto titulado “El poder del sí”, donde agradece el respaldo de “cientos de miles de personas”, reflexiona sobre los efectos de una actitud positiva y, en tal sentido, se muestra confiado de cara al 27 de octubre.

“Esta fue una de las semanas más emocionantes de mi vida –comienza Macri–. Desde el sábado 28 cuando comenzó La Marcha, cientos de miles de personas en distintas ciudades nos acompañaron para expresar públicamente su confianza. Cada vez serán más. Es muy conmovedor. Quiero darles las gracias a todos ellos, y también agradecer a los que no fueron pero que tienen en sus corazones la misma convicción. De alguna manera estamos todos conectados por las mismas emociones que nos llevan hacia adelante.

“La Marcha va más allá de una movilización por una contienda electoral. Es cierto, marchamos para ganar y la participación es decisiva para alcanzarlo. Pero además marchamos para decirnos a nosotros mismos que podemos superar cualquier dificultad y alcanzar cualquier objetivo. «Sí, se puede» es una oración sencilla y poderosa. La historia del mundo está hecha por gente que dijo «Sí, se puede»; «Sí, podemos»; «Sí, puedo». Los países que admiramos se levantaron de tragedias y sufrimientos de dimensiones apocalípticas diciéndose a sí mismos «Sí, podemos».


“Nuestros héroes y heroínas, en cualquier momento de la historia, fueron personas que, llenas de incertidumbre, avanzaron diciéndose a sí mismas «Sí, se puede». ¿Qué creen que pensaba San Martín al cruzar la Cordillera de los Andes? ¿No, no se puede? o ¿Sí, sí se puede?

“Todo aquel que enfrenta una dificultad de cualquier tipo sólo puede hacerlo diciéndose «Sí, puedo». Es lo que hacen las personas convalecientes durante una rehabilitación que con dolor vuelve a hacerlos caminar. Es lo que hace aquel que se queda estudiando más allá del sueño. Es lo que hace cualquier chico que juega a la pelota contra la pared soñando con jugar alguna vez la final de la Champions (todos los que juegan esa final fueron alguna vez ese chico). Es lo que hace la pareja que busca un hijo en su tratamiento de fertilidad. Es lo que hace aquel que supera una pena personal inigualable al salir a la calle para continuar su vida a pesar de todo; y lo que hacemos juntos, ahora mismo.

“Si el mundo se dividiera en dos equipos, uno el «Sí se puede» y el otro el «No, no se puede»; millones de argentinos y yo estaríamos del lado del «Sí» . Porque lo contrario es un mundo sombrío y amargo, donde triunfaría la resignación. Y ahí no hay vida, ni esperanza, ni futuro

“Sí. Se puede. Sí, podemos. (La vamos a dar vuelta)”.