Macri participará por videoconferencia y Alberto Fernández no asistirá. Los sindicalistas, las figuras más buscadas de cara a lo que viene.

 

El 55° Coloquio de IDEA que comenzó este miércoles en Mar del Plata gira en torno a una palabra que, después de las primarias del 11 de agosto, los empresarios y ejecutivos que se reúnen aquí cada año comenzaron a utilizar como si hicieran suya: “Acuerdo”.

El acuerdo social que propuso el candidato a presidente del Frente de Todos sobrevuela los pasillos y paneles del evento. Lo puso en palabras el presidente de IDEA y CEO de la petrolera Vista, Gastón Remy, al inaugurar el Coloquio. “Se están agotando los tiempos y hay un sentido de urgencia para generar acuerdos reales que saquen a la Argentina adelante”, dijo en el centro del escenario del hotel Sheraton.

Héctor Daer, secretario general de la CGT, y Antonio Caló, de la Unión Obrera Metalúrgica, lo escuchaban entre los asistentes. Los sindicalistas participarán de distintos paneles y ganaron protagonismo con miras al futuro pacto que diagrama Alberto Fernández, principal candidato a asumir la presidencia el 10 de diciembre.

“Los empresarios comprenden que el modelo que estamos hablando no es anti empresa ni anti nada, pero tenemos que terminar con los bolsones de pobreza”, le dijo Daer a la prensa. Y repitió la idea que los gremios refuerzan para sentarse a negociar. Todos van a tener que poner en un acuerdo, pero “los que más van a tener que poner son los que más tienen y más ganaron”.

En la otra vereda, el presidente de la prepaga Swiss Medical, Claudio Belocopitt, replicó que el eventual acuerdo “es esperanzador y hay que hacerlo, pero hay que ver el contexto”. Y marcó la cancha para ver desde dónde negociarlo. “El sistema de precios actual (de la medicina prepaga) está desfinanciado”, dijo.

La participación de Vidal

La gobernadora María Eugenia Vidal sí asistió al Coloquio, como cada año, y disertó ante un auditorio que solía interrumpirla una y otra vez con aplausos y que en esta ocasión la escuchó en sepulcral silencio. “Los resultados del 11 de agosto nos pusieron frente a la autocrítica que creemos. Asumimos el desafío de escuchar más y mejor”, sostuvo. “Pero esos resultados no implican un cambio de valores”, sumó.