Se terminaron los comentarios. Luego de una colorida previa, River y Flamengo definen al Campeón de América en la primera final única de la historia de la Copa Libertadores. Se juega en el Monumental de Lima, aunque a principio de año la idea era que se dispute en el Nacional de Santiago de Chile.

El equipo de Marcelo Gallardo llega a su segunda final consecutiva, la tercera en cuatro años, a sólo un año de levantar la Copa Libertadores más importante de su historia, ante Boca y en Madrid. De yapa, arriba al encuentro en Lima nada más y nada menos que tras eliminar, otra vez, a su rival de toda la vida en la semifinal, con un global de 2-1 (2-0 en la ida y 0-1 en La Bombonera).

Previamente, River tuvo que transpirar para superar cada instancia en la fase final. Tras quedar segundo en el Grupo A con 10 puntos (dos victorias ante Alianza Lima y Palestino y cuatro empates), debió chocar con Cruzeiro. Por primera vez en el ciclo Gallardo, tuvo que definir un cruce de Copa internacional por penales. Otra vez, como en 2015, el festejo fue del Millonario en el Mineirao.

En los cuartos, venció por 2-0 a Cerro Porteño en el Monumental con goles de Nacho Fernández y Sanos Borré (ambos de penal) y luego empató 1-1 en Paraguay con un espectacular tanto de Nicolás de la Cruz. En semis, la historia, como en los últimos años, fue positiva ante Boca.

Flamengo, por su parte, arriba a una final de Libertadores luego de 38 años. En 1981, además de levantar su única Copa, viajó a Japón y, de la mano de Zico, fue campeón del mundo. La intención es repetir la doble hazaña y, hoy por hoy, todos los números acompañan: 25 partidos invicto, eliminó a Emelec, Inter de Porto Alegre y a Gremio en una histórica semifinal con global de 6-1. De la mano de Jorge Jesús, el Mengao sueña.

A pesar de un inicio con algo de zozobra para River, el Millonario apretó más y mejor y tuvo las chances más claras de arranque. A los 10 minutos, se adelantó con gol de Rafael Santos Borré tras un excelente centro atrás de Nacho Fernández (y un detalle exquisito de Matías Suárez).

El control siguió siendo del equipo de Marcelo Gallardo en los minutos siguientes y a los de Jesús les costó encadenar varios pases seguidos a partir del gol. Enzo Pérez y Exequiel Palacios, puntos altos.

River siguió creciendo y, a los 35 minutos, tuvo una nueva oportunidad de mover el marcador por medio de Palacios, que complicó con un buen tiro lejano. Mucho tuvo que ver el buen primer tiempo del Millonario con la solidez de Javier Pinola, que le impidió moverse libremente a Gabriel Barbosa. La supremacía fue prácticamente total por parte del equipo de Núñez en la parte inicial.

La segunda parte arrancó con un tiro por lado, uno de Gabriel Barbosa y otro de Matías Suárez. A los siete minutos, fue Exequiel Palacios quien probó de larga distancia y finalizó una nueva jugada para el Millonario.

A los 15′ del segundo tiempo, hubo una polémica jugada que pudo ser penal para Flamengo: un remate pegó en Nicolás De La Cruz. Roberto Tobar decidió no revisar la jugada en el VAR. A partir de allí, el Mengao logró meterse más en partido y buscó imponer condiciones.

A los 20′, River volvió en sí y tuvo dos ocasiones claras, una por medio de Matías Suárez y otra gracias a un remate lejano de Nacho Fernández. A los 23′, salió el volante e ingresó Julián Álvarez. A los 28′, ingresó Lucas Pratto por Rafael Santos Borré. A los 30′, Paulo Díaz entró por Milton Casco. A partir de ese entonces, todo fue de Flamengo y River se dedicó a resistir los embates.