Es para hacer frente al alto costo de estos productos, claves para evitar cáncer de piel. Ya cotizan entre 500 y 1.500 pesos.

 


El impacto del precio de los protectores solares sobre el acceso a las personas a elementos para el cuidado de su piel no es una preocupación de este año. Luego de que se hiciera público un relevamiento que marca que aumentaron hasta 40 por ciento desde el año pasado, y que un frasco de factor 30 (el mínimo recomendado por dermatólogos) oscila entre los 500 y los 1500 pesos, se reflotó un proyecto que pide al Estado local que tome cartas en el asunto.

Es que hace dos años el Concejo Municipal aprobó un proyecto impulsado por la concejala Norma López (FPV) para prevenir el cáncer de piel. Esto a través de la producción estatal de protectores solares gratuitos. La edila solicitó al Ejecutivo que el Laboratorio de Especialidades Medicinales (LEM) y el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) de la provincia de Santa Fe comiencen a producir cremas protectoras solares. Cuyo factor de protección solar (FPS) sea mayor a 30.

Por el momento, la norma no ha sido implementada. Desde la Secretaría de Salud municipal dijeron que el pedido se encuentra en estudio de factibilidad. Es importante recordar que ningún protector integra el Plan Médico Obligatorio, que contempla las prestaciones que deben cubrir obras sociales y prepagas. Tampoco está incluida ninguna marca en el listado de Precios Cuidados actualizado en septiembre.

Responsabilidad 

“Es importante que el Estado asuma la responsabilidad de esta lucha para el cuidado y la prevención del cáncer de piel. Por eso es que entendemos que desde el acceso a derecho el laboratorio debería producir este elemento fundamental”, expresó López entre sus fundamentos.

El daño provocado por el sol y las camas solares es acumulable e irreversible. Y una de las causas más importantes de este tipo de cáncer es la exposición al sol sin protección. “Las indicaciones profesionales aconsejan el uso de cremas protectoras solares que bloqueen radiaciones UVA y UBV, y que deben reponerse cada dos horas”, explicó la concejal.

“Pero no podemos obviar que estos productos, que son vendidos en distintos comercios y que proveen grandes empresas multinacionales, tienen un precio elevado, siendo este factor crucial a la hora de acceder a las mismas”, añadió.

Provincial y nacional

El mismo año, el diputado provincial Sergio Más Varela (PRO) también presentó un proyecto sobre protectores solares, pero que apuntaba a que las obras sociales, incluida la estatal Iapos, cubran el 100 de su valor.

La iniciativa también establecía el reparto gratuito del producto en efectores públicos para las personas sin cobertura, la fabricación en el LIF (al igual que el de López) y un programa de concientización sobre la salud de la piel. El proyecto durmió en los cajones de la Legislatura hasta su caducidad, según el diputado, por decisión del oficialismo.

“Muchas veces son los santafesinos de menos recursos económicos los que se encuentran más expuestos a los peligros de las enfermedades de la piel, en razón de tener que trabajar muchas horas a la intemperie y a merced de las inclemencias del sol. Por eso pensamos también que la distribución gratuita de los productos protectores redundaría además en una más acertada cobertura de salud del sistema sanitario provincial a quienes más lo necesitan”, indicaba Más Varela en los fundamentos de su iniciativa.

Pero este no fue el único proyecto legislativo que apuntaba a darle una solución al problema del acceso a las cremas que filtran el impacto del sol sobre el cutis. En el Congreso Nacional, el senador sanjuanino Roberto Basualdo había presentado un proyecto que iba en el mismo sentido que el de Más Varela y corrió la misma suerte: juntó polvo en algún rincón de la Cámara hasta que perdió estado parlamentario.