El perfil exhibicionista del maestro, que habría sido obispo de una secta, ya era conocido en las redes sociales. Ahora aparecieron imágenes que se tomó desnudo en la sala de música, junto al piano de la institución. Un grupo de padres hizo una denuncia penal y el Ministerio de Educación lo separó preventivamente del cargo.

 


Tremendo revuelo y conmoción generó entre madres y padres de los alumnos de la escuela Normal 1 el caso de un profesor de música que se filmó desnudo y masturbándose en la sala de música de la institución. Un grupo de ellos hizo una presentación en un Centro Territorial de Denuncias para reclamar que la Justicia investigue la situación. Además, este jueves a la mañana llevaron su reclamo al Ministerio de Educación, que separó preventivamente del cargo al docente.

Ayer los grupos de WhatsApp de madres y padres del Normal 1 ardieron de indignación ante la viralización del video y las fotos que protagoniza un maestro de nivel inicial de la institución. Es decir, un profesor que da clases a chicos de 4 y 5 años.

De acuerdo a la denuncia, el docente en cuestión, Diego. L. se grabó en la sala de música, desnudo y masturbándose junto al piano.

Los padres comentaban este miércoles que el maestro tiene un perfil exhibicionista, algo que según ellos se evidencia en sus redes. Pero además, el docente habría sido también obispo de Iglesia ortodoxa bielorrusa eslava. Al menos, así aparece en un blog en el que además se lo nombra como perteneciente al Parlamento Argentino de Religiones, al que expertos denuncian como un conglomerado de sectas.

La denuncia formal la firman diez padres que sostienen haber encontrado fotos del docente desnudo en el aula y videos en los que se masturba.

También se menciona en la misma que varios padres se reunieron con la directora de la escuela para expresarle su preocupación.

No conformes con la respuesta, llevaron este jueves su reclamo al Ministerio de Educación, que según señaló la supervisora María Cristina Radice decidió separar preventivamente del cargo al maestro mientras se sustancias las investigaciones administrativa y judicial.

La supervisora dijo que comparte la preocupación de los padres, que le parece “una barbaridad” lo que hizo el docente, pero evitó hacer más consideraciones para no entorpecer las investigaciones.

Privado y público

Los padres y madres analizaban ayer que si esta persona es o no exhibicionista es una cuestión de su vida privada. Pero a la vez se plantearon que no puede estar a cargo de la educación de sus hijos. Y manifestaron su temor de lo que haya podido hacer con los chicos.