El sábado 14 de diciembre de 2019 quedará marcado en la memoria no solo de los santafesinos sino también del flamante intendente de la ciudad de Santa Fe, que tomó la riendas de la ciudad hace pocos días.

A tan solo dos días de asumir como intendente de la ciudad de Santa Fe, Emilio Jatón se enfrenta a uno de los peores problemas que tiene la ciudad: las intensas lluvias y el anegamiento en los barrios.

Desde el mediodía, cae una lluvia intensa en la ciudad de Santa Fe que hasta las 20 horas del sábado 14 de diciembre acumula más de 100 mm en la capital provincial. Sabemos que el tema de Santa Fe y las lluvias no es algo nuevo. La ciudad ha vivido y superado de diferentes maneras algunos problemas ocasionados por el agua. Y muchos milímetros en pocas horas saturan cualquier desagüe.

La gestión anterior, del intendente José Corral, hizo hincapié en varias obras fundamentales para evitar el anegamiento de los barrios, sobre todo del noroeste y suroeste.

Sin embargo, hoy, el nuevo intendente capitalino se encuentra con más de 100 mm que cayeron en pocas horas. Barrios enteros anegados (sobre todo del norte), calles intransitables y lugares emblemáticos como Avenida Freyre y Catamarca (obra concluida hace pocos meses por la gestión anterior para evitar anegamientos) con agua de cordón a cordón.

Aunque algunos medios de la ciudad que eran muy críticos de la gestión de Corral ahora consideren que el problema de anegamiento es por la “acción humana”, ya que los vecinos sacan la basura a cualquier hora y no cuidan el medioambiente, podemos decir también que con eso no es suficiente. Las obras necesitan del mantenimiento y del trabajo constante de las cuadrillas en zonas clave de la ciudad para que el agua escurra más rápido.

Queda ver el día de mañana, donde aparecerán los reclamos de los vecinos que no han tenido las soluciones que esperaban, calles de tierra (barro) intransitables y un “legado” que debe cuidarse y mantenerse si Jatón quiere mantener la ciudad de Santa Fe sin problemas. Como dice el viejo refrán: “En la cancha se ven los pingos”