El proyecto de ley de Solidaridad y Reactivación Productiva que envió el Gobierno al Congreso despertó el enojo de la oposición, que consideró que, en el artículo 85, se habilita al Ejecutivo para tener lo que ellos tildaron de “superpoderes” y de “delegación de facultades legislativas”. Mientras tanto, en Casa Rosada, trabajan para que la iniciativa tenga un debate veloz en el Senado.

 

 

El jueves pasado, la administración de Alberto Fernández llamó a sesiones extraordinarias desde el 13 al 31 de diciembre. En el Ejecutivo desean que la ley vea la luz en 2019. En paralelo, la oposición puso el grito en el cielo al ver un artículo que, según dijeron, no se había negociado en los encuentros informales de las últimas semanas.

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, reiteró que los legisladores de Juntos por el Cambio “no están de acuerdo en votar superpoderes”, pero sí en “facilitarle herramientas a un gobierno que empieza y que tiene una situación muy complicada. Siempre y cuando le sirva a los argentinos, especialmente a los de menos ingresos”.

Al ser consultado por el proyecto de Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo, agregó que el interbloque de Juntos por el Cambio “acompañará” los aspectos “positivos” del texto aunque advirtió que hay otros que no, en relación con aquellos temas en los que se le delegan facultades parlamentarias al Poder Ejecutivo Nacional.

Morales se refiere al artículo 85 del proyecto, que faculta al Ejecutivo para “efectuar el rediseño organizacional de la Administración Pública Nacional descentralizada mediante la modificación, creación, fusión y supresión total o parcial de organismos descentralizados, así como modificación de sus autoridades superiores, objetivos, funciones, atributos y competencias”.

Si bien se mostró molesto, también advirtió la importancia del proyecto, que servirá, entre otras cosas, para avanzar con la “renegociación con el FMI“. En ese sentido, señaló que seguramente haya “una instancia de diálogo” para “acordar y ver qué cuestiones se puedan modificar”, en relación a una posible reunión que encabezaría el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, con los jefes parlamentarios.

Por su parte, el presidente del interbloque Juntos por el Cambio, Mario Negri, fue muy duro al referirse a los superpoderes. “Detrás de un título grandilocuente se esconde la declaración de la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social que conlleva una delegación de facultades del Congreso al Ejecutivo que supera ampliamente a la que se dispuso en la ley de Emergencia de 2002”, expresó Negri en un comunicado.

“Nos sorprende semejante delegación de facultades porque no estamos atravesando una crisis como la que se inició en 2001 -continuó-. Observamos, con preocupación, que quieren llevarse facultades hasta prácticamente desguazar al Congreso. Además, advertimos que, en muchos casos, las pretendidas cesiones de algunas facultades establecidas en el proyecto de ley son rayanas con la inconstitucionalidad”.

También acusó al Ejecutivo de abusar de este pedido de superpoderes, excediendo a la reforma del Estado que Roberto Dromi planteó durante el gobierno de Carlos Menem: “Las facultades que pide el Ejecutivo en el artículo 85 para rediseñar los organismos descentralizados de la Administración Pública Nacional -en total 70- supera a las facultades de la Ley Dromi del menemismo; nos parece una exorbitancia”.

La oposición había acordado con el oficialismo dar quórum para no entorpecer el debate, y si bien este artículo cayó como una sorpresa política, desde Juntos por el Cambio avisaron que la sesión se llevará adelante, aunque con la “guardia en alto”. “Continuaremos analizando el proyecto de ley para llegar a la reunión de comisiones con una posición firme sobre cada uno de los artículos. No puedo dejar de manifestar mi preocupación porque en las conversaciones informales con los jefes de la bancada oficialista nos habían asegurado que el proyecto no contenía superpoderes ni delegación de facultades y ha ocurrido exactamente al revés. La gente votó equilibrio de poder y el Gobierno, lamentablemente, está buscando una concentración de poder”, cuestionó Negri.