Así lo señalan las primeras pericias policiales. No hallaron impactos en los muros y carteles perimetrales de la cancha de Pablo VI.

En la investigación de la agresión a Benjamín Biñale, el chico de 8 años que sigue en estado crítico internado en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela tras recibir una bala perdida en el cráneo, hasta el momento no hay un sólo elemento que permita sostener la hipótesis de que el disparo fue efectuado por hinchas o simpatizantes de Newell’s Old Boys en la previa del partido con Unión de Santa Fe.

Investigación

Así lo confirmó una calificada fuente con acceso a la pesquisa tras una versión que se hizo correr ayer. Igualmente no se descarta ninguna linea sobre el origen de la agresión. En los muros y carteles perimetrales del predio del club Pablo VI no se relevaron orificios de proyectiles. Que dieran cuenta de una agresión directa u horizontal. Se especula que la bala partió desde 300 a 400 metros a la redonda.

Benjamín sigue luchando por su vida cobijado por su familia, amigos. Toda una ciudad que hace fuerzas, marchas y visitas espontáneas al Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Donde está internado luego de que el sábado pasado fuera blanco de una bala perdida. Antes de participar de un partido de fútbol en el predio de Pablo VI, en bulevar Seguí y Garzón.

Proyectil

El proyectil, según los informes médicos preliminares, le ingresó de forma descendente por la zona occipital derecha, lo cual le provocó una gravísima lesión en el cráneo. Se mantiene estable, hemodinámicamente compensado y con asistencia mecánica respiratoria. Que los médicos evalúan ir quitando de a poco, según evolución y monitoreo permanente.

Mientras tanto, ayer se echó a correr una versión sobre el origen del disparo que rápidamente fue descartada en el entorno de la Fiscalía de Imputados No Individualizados, conocida como NN. “Hubo una errónea interpretación, no tenemos ni un elemento que conduzca a la pista de balas disparadas por hinchas o barras de Newell’s”, expresó tajante un pesquisa.

Fuentes

La fuente se refería a las declaraciones públicas que hizo ayer el presidente de Pablo VI, Edgardo Ciamboti, en una de los testimonios que le dio a la policía cuando fue requerido por la investigación del caso. Sin confirmarlo, el hombre apenas dijo que esa podía ser una posibilidad, como tantas otras que se ponderan.

Mientras tanto, la investigación tropieza con un obstáculo insalvable, que como es habitual en agresiones armadas, sirve para arrojar alguna pista. Es que hasta el momento no se le pudo extraer la bala a Benjamín, lo cual impide conocer el calibre, al menos para hacer un cotejo con posibles armas sospechosas.

Relevamiento de rastros

A su vez, se confirmó el resultado de los relevamientos de rastros realizados en el predio de la cancha y en el entorno. El análisis de peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) sobre muros y carteles de chapa no se detectó perforaciones compatibles con impactos de proyectiles por disparos de arma de fuego, lo cual descartaría una agresión, plena, directa u horizontal hacia la víctima.

“La bala pudo haber sido disparada a 90 grados hacia arriba y cayó por efecto de gravedad, o describió un leve parábola, si es que el tirador se posicionó a 45 grados”, deslizaron voceros calificados cercanos al caso. Para llegar a esa hipótesis, se basaron en una serie de análisis y entrecruzamiento de teorías balísticas cotejadas con las características de la lesión.

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Lo concreto es que la bala que hirió de gravedad a Benjamín le impactó en la zona occipital derecha del cráneo y quedó alojada a la altura de la nuca. “Hay dos o tres versiones que son sólo eso. Estamos esperanzados que alguien aporte datos, que al menos se comunique de manera anónima con la Fiscalía”, admitieron.

Mientras tanto, los investigadores siguen de manera sigilosa recorriendo el entorno de club Pablo VI para trata de dar con un dato que permita esclarecer la mecánica del atroz incidente que tuvo como víctima a Benjamín. El chico es jugador de fútbol de la categoría 2011 del club 7 de Setiembre.

El sábado a la tarde estaba calentando para entrar a una de las canchitas del club de la zona oeste cuando imprevistamente se desplomó al suelo y de su cabeza comenzó a emanar sangre. Todos pensaron que el chico se había cortado con un vidrio al caer al piso, pero nadie imaginó que podría haberlo impactado el proyectil que ahora lo mantiene en grave estado y peleando por su vida.

El Concejo convoca a una reunión para tratar el tema

Por iniciativa de la concejala del Frente para la Victoria, Norma López, el Concejo convocará a una reunión a la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes, a Seguridad Comunitaria de la Provincia de Santa Fe, al Ministerio de Seguridad, a las áreas de Asistencia a las Víctimas, Niñez y Salud municipales y provinciales para evaluar y analizar las políticas públicas de prevención en seguridad y contención a las personas tras las balaceras registradas en Rosario.

“Según estadísticas, en el 2017 ingresaron 23 niños baleados en el Hospital Vilela, en 2018 hubo 17 casos y en el primer semestre de 2019 ya son 16. Estos números, fríos en sí mismos, hablan de niños y niñas menores, la mayoría de entre 10 y 14 años. El 44 por ciento fue alcanzado por proyectiles en el distrito oeste y el 38 por ciento en zona sur. Es una situación terrible y alarmante”, señaló López.

En ese sentido, remarcó que “la gravedad de los hechos implica una responsabilidad en cuanto a las políticas de prevención, protección y cuidado de la niñez, las cuales no han sido suficientes ni efectivas. El Concejo también insta a tomar medidas urgentes que garanticen la protección y seguridad de los niños y niñas de la ciudad, así como las de todos los habitantes”, puntualizó.

Por otra parte, aseguró que “una de las principales causas es la cantidad de armas de fuego ilegales que circulan en las calles. De acuerdo a un informe elaborado por la Central de Información Criminal Operativa, del total de armas decomisadas en el primer semestre del año, 288 fueron revólveres y 219 pistolas. El resto de lo decomisado se compone de las llamadas tumberas y armas caseras. Es llamativo que en lo que hace a pistolas, las mayoría sean 9 milímetros, un arma de uso de la fuerzas policiales”, consideró.