Hubo marchas en las principales ciudades europeas, en Colombia y hasta en la India. Repudian las políticas de desregularización y lo acusan de incentivar la deforestación y la quema.

 

Salven la Amazonia”, “Bolsonaro tiene que irse”, “Queremos un futuro”, “La Tierra no se vende”.

Los gritos de miles de personas se hicieron escuchar frente a las embajadas y consulados brasileños en distintas partes del mundo. Para pedir que luchen contra los incendios récord en la Amazonia.

Extinction Rebellion, Fridays for Future y otros grupos ambientalistas, realizaron la convocatoria. Los manifestantes expresaron su repudio a las políticas de desregularización de Jair Bolsonaro -defensor de la minería y la ganadería -a las que acusan de incentivar la deforestación y la quema en la Amazonia.

Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, se registraron unos 72 mil focos desde enero, un aumento del 84% respecto del año pasado. Y cerca de 10.000 tan solo la semana pasada.

Bolsonaro, un escéptico del cambio climático, atribuye en cambio los siniestros a la sequía y acusa a ONGSde tratar de crear una “psicosis ambiental”, después de haber insinuado que algunas de ellas pudieron haber provocado intencionalmente algunos incendios.