El Sabalero salió a jugar con intenciones de plantarse y plasmar sus deseos de ser protagonista. Por ello Lavallén dispuso de un esquema osado, con dos volantes como laterales. Está claro que el que arriesga no gana, pero ante un grande eso puede costar caro. Así y todo, en los primeros minutos no hubo demasiado peligro.

Pero fue cuestión de tiempo que el dueño de casa comience a ejercer superioridad en base a su tenencia, generándole más de un dolor de cabeza en la defensa sabalera. A los 11′ se dio una desatención en un córner y Alexander Barboza arremetió en el juego aéreo y forzó un mal cabezazo de Lucas Acevedo, que la terminó metiendo en contra para el 1-0.

Un golpe repentino que no le permitía acomodarse al visitante, que se vio obligado a cambiar los planes. Lejos de quedarse, el Diablo fue por más y, justamente por los costados, donde custodiaban Marcelo Estigarribia y sobre todo Fernando Zuqui, era donde más problemas causaba.

Lo de Colón seguía siendo muy tibio y falto de reacción. Como shockeado por la forma en que se estaba dando el trámite y, lógicamente, no arrimaba peligro al arco defendido por Martín Campaña. La presión del elenco de Beccacece en el medio era asfixiante y evitaba que los santafesinos controlen con criterio la pelota. Una acción que se reiteraba y demandaba de un replanteo por parte Pablo Lavallén.

Tuvieron que pasar 37′ para que Colón tuviera la única jugada de peligro, después de un gran centro de Christian Bernardi que no pudo conectar bien en el área chica Wilson Morelo, que de ser un poquito más alto marcaba el empate.

El agobio en el medio de Independiente seguía y, si a eso se le suma el bajo rendimiento de algunos jugadores, el resultado era más que justificado. El tiempo fue pasando hasta que llegó el pitazo de Diego Abal para la finalización de los primeros 45′, con la victoria parcial de Independiente 1-0 ante Colón, que mostró muchas falencias en las bandas.

Colón sabía que debía tener un plan nuevo en el segundo tiempo si quería llegar al empate y así pensar en darlo vuelta, pero la realidad es que la tónica no cambió e Independiente obligaba a jugar largo por la constante presión en la salida. Si bien es cierto que el problema del Sabalero era en el medio, todo pasaba por lo que hiciera el dueño de casa, que presentaba una superioridad en volumen de juego y velocidad.

Un síntoma de cómo venía la mano era que Leonardo Burián era cada vez más exigido y se transformaba en figura. Colón no podía dar dos pases seguidos. En 15′ era un paseo del Rojo contra un equipo perdido en todo sentido. Lo mejor que le estaba pasando a Colón era que perdía solo 1-0.

El Sabalero hace 15 partidos que no puede celebrar una victoria en condición de visitante.

Síntesis del partido
Independiente: Martín Campaña; Fabricio Bustos, Nicolás Figal, Alexander Barboza, Gastón Silva; Pablo Pérez, Lucas Romero, Juan Sánchez Miño; Domingo Blanco, Silvio Romero y Sebastián Palacios. DT: Sebastián Beccacece.

Colón: Leonardo Burián; Fernando Zuqui, Lucas Acevedo, Emanuel Olivera y Marcelo Estigarribia; Christian Bernardi, Matías Fritzler, Federico Lértora y Rodrigo Aliendro; Rodríguez y Wilson Morelo. DT: Pablo Lavallén.

Árbitro: Diego Abal.
Estadio: Independiente.